24 nov. 2013

Lyslördag: luces de Navidad en Sundsvall



Ayer comenzamos oficialmente la temporada navideña en Sundsvall. El encendido del alumbrado es casi una ceremonia por aquí. Durante toda la semana se podían ver carteles anunciando el lyslördag (literalmente: el sábado del alumbrado) así que aprovechamos para almorzar en el centro y cotillear un poco por los alrededores. Cuatro eran los puntos estratégicos de la ciudad: el Casino Cosmopol, que es el primero en encender las luces arropado por cientos de personas portando velas o antorchas y que luego se dirigen al centro; el centro comercial Birsta City; Stora Torget, que es la plaza principal; y, por último, Norra Berget


En Stora Torget, un gran árbol de navidad y un escenario estaban preparados para el evento, que incluía música navideña en directo. Primero un coro infantil y después otros cantantes entre los que destacaba como estrella invitada una cantante de ópera llamada Anna Hanning. Un buen rato antes de que comenzara la ceremonia, la gente empezó a ocupar la plaza, sobre todo los sitios más cercanos al escenario y a las pequeñas candelas que se repartían por el centro de la plaza para dar calor (esto lo descubrí mucho después, mientras me congelaba demasiado lejos del fuego). Creo que es la vez que más animado he visto el centro de la ciudad. Había muchísima gente que iba en familia a disfrutar del encendido y la verdad es que consiguen hacer que sea un momento especial. A pesar de que apenas eran las cuatro de la tarde ya estaba bastante oscuro y como aún no encendían las luces apenas se veía un poco gracias al fuego y a las velas que la gente portaba. La gente espera con los niños subidos en los hombros, sigue la ceremonia, canta cuando son canciones conocidas y aplauden con un sonido sordo, porque hace demasiado frío como para quitarse los guantes. ¡Lo sé bien, porque esto de hacer fotos fue un suplicio! Aquí dejo algunas fotos y el enlace a  un vídeo del periódico local donde se puede apreciar mejor el ambiente que había en el centro porque desde yo estaba no podía sacar fotos que merecieran la pena de la plaza.




P.D. Y antes del encendido, a mediodía, fuimos al Kulturmagasinet, el centro cultural de Sundsvall donde hay un museo de la ciudad, una biblioteca, cafetería... y ayer, un pequeño mercado de navidad artesanal como antesala del que próximamente instalarán en la ciudad. Como se puede ver en las fotos ya hace bastante frío. La semana pasada nevó un poco y las calles siguen blancas y todo se hiela. La siguiente cita importante aquí es Santa Lucía, el 13 de diciembre. Ahora están en pleno proceso de seleccionar a las Lucías de la ciudad, que cantan en la iglesia portando una corona de velas, simbolizando la bienvenida a la luz. Ayer algunos "ángeles" paseaban con sus alas por las calles tal y como se ve en la imagen. 



23 nov. 2013

Despidiendo el otoño en Norra Berget


"Mañana tendréis una 'ola de calor' en Sundsvall" me dijo mi padre el viernes de la semana pasada. Y así fue, el sábado amaneció con un sol brillante y una temperatura más que agradable. Nueve grados marcaba el termómetro en Sundsvall mientras, por ejemplo, en Madrid estaban a ocho. Hace cierta gracia que mientras todo el mundo supone que aquí estamos pasando mucho frío resulte que en España tengan temperaturas más bajas y buena parte de la geografía española esté nevada cuando aquí la nieve sigue resistiéndose a hacer acto de presencia. Así que creo que el fin de semana pasado despedimos definitivamente al otoño. Y yo pude aprovechar ese cálido e inesperado día en uno de los rincones más bonitos de Sundsvall, Norra Berget (la montaña del norte). Mi amiga Suzana me propuso pasear por allí y fue una gran idea. Suzana es una de esas personas con las que conectas a la primera, es serbia pero lleva ya muchos años en Suecia y quiere aprender español, ese ha sido nuestro punto de encuentro. Así que una vez a la semana nos reunimos y le enseño el idioma mientras ella me va introduciendo en los vericuetos de la vida sueca. El sábado, mientras subíamos hacia la parte más alta de Norra Berget me iba contando cosas sobre la ciudad y el museo al aire libre que se encuentra en este bosque. 


Y así, con un español salpicado de sueco y un poco de cansancio acumulado tras la subida, llegamos al museo, una zona del bosque donde puedes ver antiguas viviendas y construcciones (unas 40) que hace siglos estaban repartidas por el Medelpad y ahora se concentran en esta zona. Una iglesia medieval, réplica de una de Liden, en cuya puerta se conserva el lugar donde se encadenaba a los bandidos de la época para escarnio público (tal y como Suzana hace en la foto); una vieja casa de madera que recuerda la historia de su dueña: una mujer que se negó a abandonar la ciudad de Sundsvall ante la inminente invasión de los rusos allá por el siglo XVIII y que se mantuvo firme y ganó su propia guerra personal cocinando para los soldados rusos, que en agradecimiento le permitieron conservar su hogar; y otras muchas historias. 


En los alrededores hay un restaurante (Restaurang Grankotten) junto a un espectacular mirador y una torre (Utsiktstornet) de 20 metros de altura donde los valientes pueden subir para tener una vista panorámica de la ciudad y que el sábado pasado estaba cerrada; un par de museos con productos típicos y artesanales de esta parte de Suecia y un gran descubrimiento, una pequeña cafetería en una antigua casa cuyo interior parece sacado de un libro de cuentos: solo dos habitaciones acogedoras y a la luz de las velas, con el suelo cubierto de alfombras, ventanales con pequeñas lámparas y macetas, una gran chimenea y pequeñas mesas repartidas por aquí y por allá. Recuerda a las casas de nuestras bisabuelas y para que todo sea acorde con el ambiente un detalle importante: el servicio. Abuelitas de Sundsvall que de manera voluntaria atienden el local y completan una estampa deliciosa. Casi tanto como la especialidad de la casa: gofres (våfflor) con nata y un café calentito, que tú mismo sacas del termo después de coger tu taza del "armario de la abuela". En realidad, el Café Gesällen fue antiguamente un lugar de encuentro de los jornaleros y ahora se ha convertido en una cafetería con mucho encanto tanto por su entorno como por sus pasteles caseros.Broche de oro para terminar la jornada. 


Ya había tenido ocasión de pasear antes por Norra Berget pero no esta parte de bosque hacerlo mientras te cuentan su historia especial, son precisamente las pequeñas historias las que le dan vida propia a un lugar y te hacen mirarlo de una forma distinta. Nueve grados, un bonito sol luciendo en el cielo, un largo paseo, una animada charla café en mano y un móvil para hacer fotos que no hacen justicia al encanto del sitio. Ha sido una buena despedida del otoño ;D.

PD. Un par de fotos más de construcciones antiguas que se pueden encontrar en este museo al aire libre y que hice en verano con la cámara para compensar un poco. Me despido con una imagen del río de Sundsvall hasta otro día...¡ya de invierno! ;D.  




18 nov. 2013

Equipándonos para el invierno



Esta semana pasada hemos hecho algunas compras para prepararnos de cara al invierno. Aún no ha llegado la nieve y las temperaturas no son excesivamente frías. Quiero decir que normalmente el termómetro está en positivo, entre tres o cuatro grados, muy lejos aún de los -30 que alcanzaron por aquí el año paso en los momentos más duros del invierno. Pero ya va siendo hora de tener a mano el "kit de supervivencia" básico, no vaya a ser que una mañana nos levantemos y la nieve nos pille desprevenidos. 

El primer paso es la ropa de abrigo, que se va a reducir a un buen abrigo y unas botas para la nieve. El resto es cuestión de vestirse con capas, sobre todo para sobrevivir a las calefacción de los sitios cerrados (gorro, bufanda y guantes incluidos, claro). Después de recorrer todas las tiendas de deporte de la zona ya tenemos las nuestras. Es importante cotillear un poco antes de elegir, por ejemplo, mis botas variaban de precio unas 700 coronas suecas según la tienda. Así que al final me han salido muy bien de precio, ¡estoy deseando estrenarlas!



Y después, el coche. Ya tiene sus ruedas de invierno (vinterdäck) y siguiendo los consejos de la gente que ya ha pasado aquí algunos inviernos hemos completado el kit con: 

-Spolarvätska: líquido para limpiar los cristales que aguanta las bajas temperaturas y no se congela. Importante. Aquí los venden como churros. 
-Lässpray: un pequeño bote con una especie de aceite que se echa en las cerraduras del coche o de la casa. Porque... sí, también se congelan y si intentas abrir la puerta puedes quedarte con la mitad de la llave en la mano. 
-Listskydd Silikon: un spray que se echa alrededor de la puerta del coche, en las gomas, para que no se congele. 
-Nos falta elegir la pala (snöskovel). Y es que cuando el coche esté al aire libre unas horas, si está nevando, es probable que cuando vayas a cogerlo tengas que "palear" un rato para poder sacarlo. Por ejemplo, después de mis clases de sueco, tras cuatro horitas a la intemperie, hará falta "liberarlo". Ah! y una mantita en el maletero siempre viene bien, por lo que pueda pasar ;D. 



La verdad es que esto de ir de compras para equiparnos es divertido porque te encuentras con cosas muy curiosas en las estanterías de las tiendas y ahí te das cuenta de lo diferente que va a ser este invierno en Suecia. Artilugios que no consigues identificar (te quedas con cara de tonta pensando: "¿y esto para qué será?") tienen su función muy clara, solo que a tu cerebro español acostumbrado a lidiar con 40 grados a la sombra le cuesta interpretar la vida a menos 40. Por ejemplo: una máquina con unos largos tubos que parecen aspiradoras... pues son para secar las botas de invierno (lo ves muy claro en la foto de la caja pero no cuando el aparato está expuesto en las estanterías); pequeñas estufas para el interior de los coches; suelas con pequeños pinchos para no patinar en el hielo; cubreasientos para el coche con calefacción incluida; trineos varios... En fin, que tenemos muuuucho que aprender pero ¿quién dijo miedo? ;D.



12 nov. 2013

SFI: mis primeras clases de sueco en Sundsvall


Hace una semana empecé –¡por fin!- las clases de sueco. Hasta ahora, he estado sobreviviendo con lo que aprendí en Madrid y estudiando en casa, pero la verdad es que hacerlo sola es bastante aburrido ;D. El estado sueco subvenciona la enseñanza de sueco a través del SFI (Svenska för Invandrare). Son cursos gratuitos orientados a la enseñanza de un sueco básico y aquí en Sundsvall tienen como centro de operaciones la escuela Nacksta (Nackstaskolan), en un barrio cerca del centro de la ciudad. Cuando caminas por los pasillos te das cuentas de que, a pesar de estar en el norte de Suecia, somos muchos los extranjeros que hemos llegado hasta aquí. La mayoría­ son refugiados que han huido de las situaciones extremas o guerras de sus países de origen. Un batiburrillo de nacionalidades, lenguas y culturas que cada día nos juntamos en esa escuela para intentar aprender el idioma. Como muestra, mi propia clase: Uganda, Ghana, Eritrea, Camboya, Tailandia, Bangladesh, Siria, Irán, Croacia, Irlanda, Alemania y España. Parece una reunión de la ONU.

Lo primero que haces para registrarte en la escuela es una entrevista donde evalúan tu nivel educativo y te dan cita para una prueba de nivel. Más que valorar cuánto sueco sabes (la mayoría parte de cero), pretende confirmar a qué nivel puedes acceder. Hay cuatro niveles: A, B, C y D, y diferentes caminos para cursarlos.

Opción 1 ( A+B): para los que no pueden leer o escribir en su lengua materna o que no están familiarizados con el alfabeto latino.
Opción 2 (B+C): para aquellos que tienen ciertos estudios, conocen relativamente el alfabeto latino, pero necesitan ayuda para desarrollar otros aspectos del lenguaje como la gramática o la escritura.
Opción 3 (C+D): para estudiantes con una larga educación previa y que, por tanto, conocen las estrategias de aprendizaje, hablan otras lenguas, etc.

Así que cuando tienes estudios y hablas idiomas pasas directamente el nivel C. En mi primer día de clase nos dieron una charla informativa, traductores incluidos, donde nos explicaron el funcionamiento de los cursos, los derechos y obligaciones, y detallaron la política de privacidad y contra la discriminación de la escuela. Esta última parte de la charla fue una sorpresa para mí, sobre todo por la importancia que le dieron a estos temas. Pero me imagino que allí acuden personas que tienen bagajes tan distintos que tienen que estar habituados a todo tipo de situaciones.

A partir de aquí: cuatros horas diarias de sueco, desde las 12:00 a las 16:00 horas. El horario me trae por la calle de la amargura porque significa que almuerzo antes de ir a clase…¡a eso de las 11! A partir del segundo mes, las clases serán de 8:30 a 12:00 y mi maltrecho estómago me lo agradecerá, aunque suponga madrugar y salir muy temprano de casa durante los meses más fríos. Así que… ¡a estudiar, que siempre es más divertido hacerlo acompañada que sola como hasta ahora!




P.D. Para las personas que trabajan, el SFI ofrece unos cursos menos intensos: un par de horas por las tardes, dos veces a la semana, en otra escuela en el centro de la ciudad. 

2 nov. 2013

Personnummer: el ser o no ser en Suecia




Cuatro meses después podemos decir que ahora somos personas en Suecia. Y eso se merece una gran sonrisa ;D. Antes éramos algo difuso, como unos individuos invisibles para el Estado y por tanto, para cualquiera de los servicios básicos que te hacen falta en el día a día. Cuentas bancarias, contratos de alquiler, electricidad o de móvil, gimnasio, clases de sueco… todo se quedaba en suspenso ante la pregunta mágica: ¿tienes personnummer? Hasta el punto de vivir obsesionados con el dichoso número y hacer una fiesta cuando nos llegó la famosa carta. Para el recién llegado a Suecia este es el gran escollo, todos los trámites burocráticos previos y posteriores a la llegada a este país tienen como meta conseguir esas cifras mágicas que te abren las puertas del sistema.

Ahora es un buen momento para hacer un repaso de todos los trámites que hemos tenido que solventar hasta llegar hasta aquí.

Paso previo: Exportación del paro. Cuando estás cobrando la prestación de desempleo, como es mi caso, no puedes viajar al extranjero pero sí lo que quieres es trasladarte a otro país de la Unión Europea en busca de nuevas oportunidades laborales tienes derecho a solicitar la exportación del paro. De esta forma, podrás seguir cobrando la prestación durante tres meses (supuestamente prorrogables tres meses más) siempre que acredites que estás buscando trabajo. ¿Cómo se acredita esto? Hay que realizar la solicitud a través del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) y entregar el famoso Formulario U2 en la Oficina de Empleo de tu país de destino. En el caso de Suecia se llama Arbetsförmedligen, allí te registrarás como demandante de empleo, te orientan con la búsqueda y notifican a España que buscas trabajo en este país. Una vez presentado el formulario U2 hay que visitar a la Seguridad Social para que te prepare un documento que acredite que estás cubierto por la Sanidad española durante esos tres meses (si estás en paro, no tienes derecho a la Tarjeta Sanitaria Europea). Según la ciudad española en la que hagas los trámites tendrás que dirigirte a una oficina o a otra. En mi caso, como lo hice en Madrid, la oficina que visité del SEPE fue la dirección provincial (en otros casos hay que hacer la gestión a través de las oficinas locales) y fui a la oficina de la Seguridad Social más cercana. Aún así, tuve que ir varios días y teniendo en cuenta que las distancias en Madrid son grandes y los tiempos de espera largos, supuso perder (o invertir, según se mire) al menos tres mañanas completas.

Paso 1. Todos los ciudadanos de la Unión Europea tienen facilidades para moverse por los países de la Unión pero a la hora de establecerse como residente cada uno tiene su propia normativa. En Suecia, como en la mayoría de los países, un contrato de trabajo bajo el brazo te abrirá todas las puertas.  Otras opciones son venir como familiar de alguien que tiene aquí empleo o demostrar que, aunque no tienes empleo, dispones de recursos suficientes para mantenerte (es decir, que no vas a ser una carga para el Estado). Migrationsverket (la Oficina de Inmigración) y Skatteverket (la Hacienda sueca) son las próximas paradas.

Paso 2. Registro en Skatteverket. En busca del personnummer. En nuestro caso, como uno de los dos venía con trabajo, este trámite debía ser fácil. Por diferentes motivos, no siempre achacables a la burocracia sueca, nosotros tardamos algo más de dos meses en tener la documentación necesaria en regla para el registro; a saber, el contrato de trabajo. Hay que rellenar el formulario correspondiente, adjuntar una copia del contrato de trabajo y, en nuestro caso, aportar documentación que pruebe que vivimos juntos (sambo lo llaman aquí), por ejemplo, facturas a la misma dirección.
Lo bueno de la Hacienda sueca y en general de todas las instituciones estatales de este tipo es que no están tan saturadas como en España. En apenas 5 minutos te atienden (al menos aquí en Sundsvall) y a nosotros nos ayudaron en todo momento a traducir  al inglés los formularios que están en sueco y respondieron a nuestras dudas amablemente. Ninguna queja en ese sentido, más bien todo lo contrario, sorprendidos por el buen trato y la ayuda recibida.
Si está todo en regla, alrededor de un mes después recibes la carta correspondiente con tu número de identificación sueco. El estado sueco te da la bienvenida, puedes acceder a los servicios básicos, formar parte del sistema y, por supuesto, pagar los correspondientes impuestos. Ahora toca volvera a la oficina de Skatterverket para rellenar unos impresos para Försäkringskassan, que es algo así como la Seguridad Social.

Paso 3. Registro en Migrationsverket. Al principio, por la información que leímos en internet, pensábamos que este trámite debía ser anterior al registro en Hacienda pero allí nos dijeron que también podíamos hacerlo después. Así que al día siguiente de nuestra visita a Hacienda, nos tocó pasarnos por Migrationsverket. Como ciudadano de la UE tienes derecho a trabajar en el país durante 3 meses sin permiso de trabajo, pero si vas a superar ese periodo tienes que registrarte (tanto el trabajador como los miembros de la familia que lo acompañen). La Oficina de Inmigración está un poco más animada en lo que se refiere a la sala de espera. Se nota que a Suecia llegan muchos inmigrantes a través de la petición de asilo, también a Sundsvall. Coges el número, esperas unos 10-15 minutos y entregas la solicitud de registro en inglés (que previamente has pedido allí mismo), otro formulario firmado por la empresa que te contrata y que detalla tus condiciones laborales, y todo los documentos que acrediten que vienes con miembros de tu familia (licencia de matrimonio, registro de pareja de hecho, facturas, cuentas bancarias conjuntas…).

En resumen, los trámites burocráticon son siempre una pesadilla, independiente del país del que hablemos. Aquí en Suecia se te abrirán las puerta si vienes con un contrato de trabajo (y no todas porque, por ejemplo, el tema de vivienda será un gran problema pero eso merece un post independiente). Si este es el caso y todo va bien, tardarás un mes en tener tu personnummer. Si vienes como familia de la persona que está contratada también suele ser fácil. Ahora bien, venirse a Suecia a la aventura, sin trabajo, sin alojamiento, sin conocer a nadie o sin un colchón económico es,  desde mi punto de vista, una locura. Nos ha costado la misma vida que nos alquilaran un piso (de hecho la empresa tuvo que ayudarnos) y hemos tenido que sortear tantos problemas (viniendo de la forma fácil: con uno de los dos trabajando) que no quiero ni imaginarme lo que puede ser hacer todo este recorrido partiendo de cero. Ha sido largo, difícil y a ratos desesperante pero... ¡ya hemos avanzado mucho! Aunque eso no quiere decir, ni mucho menos, que hayamos terminado: solicitar un DNI sueco, cambiar la matrícula del coche para poder hacernos un seguro sueco (el español solo te cubre si eres turista pero no si eres residente en el extranjero) y algunas otras cosas más nos quedan en la lista... pero al menos cada vez es más corta ;D.