15 feb 2015

Cómo decir "sí" como un verdadero sueco del norte


No pude evitar reírme cuando por casualidad, leyendo un blog americano que nada tiene que ver con Suecia, me encontré con este vídeo. Resulta que en esta zona del norte de Suecia (Norrland) tienen una forma muy particular de decir "sí". En vez de decir "ja" lo que hacen es inspirar aire con la boca poniendo los labios como si fuéramos a dar un beso. Así que no se trata de una palabra, sino de un sonido que suena como  /schvuu/ , pero mejor ver el vídeo para entenderlo ;). 



Aunque en Sundsvall no es tan habitual como en otras ciudades de más al norte, sí que nos hemos encontrado alguna que otra vez con esta forma tan especial de asentir. La primera fue durante nuestros días aquí, en una reunión para recabar información sobre la creación de empresas en Suecia. La persona que nos informaba sobre el tema, resoplaba de vez en cuando de esta manera y recuerdo que cuando salimos de la reunión lo comentamos. "¿Te has fijado en lo que hacía la chica? ¿Estaría resfriada?¿será asmática?".... Pues no, ella solo estaba afirmando, asintiendo mientras nosotros le estábamos contando nuestra historia. En fin, una anécdota curiosa para conocer un poco más esta parte de Suecia.

3 feb 2015

Fröknäcke: días de nieve en la cocina



La culpa la tiene la nieve. Es la única explicación que le encuentro a que yo me haya pasado buena parte del fin de semana en la cocina. Porque mi relación con la cocina es de amor-odio. Amor porque me encanta disfrutar de una buena comida y de odio porque precisamente solo la disfruto cuando me la ponen por delante ;P. La cocina y yo no nos llevamos bien, me estresa y me quita el apetito hacer de comer, así que solo cocino por pura supervivencia. Pero el caso es que aquí ha estado nevando todo el fin de semana, una nieve continua con copos que se agitan al compás de un viento fuerte y desagradable. La típica nevada que se disfruta más a través del cristal de una ventana, arropada con una manta y con una taza de té caliente entre las manos. Si a eso le sumamos que llevo una semana arrastrando un catarro que ya me tiene aburrida pues tenemos un fin de semana casero, muy casero.  

Así que he estado poniendo al día mis deberes de sueco - ahora estudio un curso a distancia en el Komvux que es de lo más aburrido-, reenganchándome a series que hace siglos que dejé abandonadas como Downton Abbey -ya se me había olvidado cuánto me gustaba esta serie-, y cocinando. Que si una paella, ahora voy a hacer un bizcocho... y después recuperé una receta sueca que es motivo de que vuelva a pasarme por el blog: fröknäcke. 

Pero mejor empiezo explicando qué es el knäckebröd. Se trata de una especie de rebanada de pan duro aplanado que es absolutamente imprescindible en la mesa sueca, A mi recuerda un poco a la regañá española. Puede ser para acompañar la comida, solo un poco de mantequilla por encima, o para prepararse un tentempié con queso, fiambres, etc. Hay una variedad increíble y cuando vas al supermercado hay estanterías llenas de distintos tipos y marcas. Pero también se puede hacer en casa, así que ayer me animé a recuperar una receta que llevaba en el cajón pues... así sin exagerar diría que alrededor de un año. Esta versión se hace con pipas de calabaza y girasol, semillas de lino y de sésamo. La probé en casa de Petra durante una de nuestras clases de español con Suzana (¡sí, nuestras clases dan para mucho!) y desde entonces la tenía en la recámara. Bueno pues el resultado ha sido bueno, es una receta fácil que me recuerda un poco al pan de pipas que venden en el Mercadona :P. Y es también igual de adictivo. 

P.S. La receta está sacada de una página web sueca que se llama Koka ihop, donde los usuarios comparten sus trucos de cocina. Por cierto que aquí son, en general, bastantes cocinillas. Hasta en la escuela tienen una asignatura que se llama Hem och konsumentkunskap, que viene a ser como "Hogar (o casa) y conocimientos del consumo". Y ahí aprenden nociones básicas de cocina, y ves a los críos haciendo galletas de jengibre; recogiendo, limpiando y poniendo a secar setas o hacer refrescos con las frutas del bosque que recogen. ¡Así salen después de apañados!

1 feb 2015

Relajarse en Sundsvall tiene nombre: Himlabadet



Después de estas semanas desaparecida se me hace extraño volver a escribir pero me he obligado a sentarme delante del ordenador porque sino... cuanto más tiempo pase más pereza dará. Estas últimas semanas se pueden resumir brevemente: vacaciones de Navidad en España y vuelta a Suecia con mucho trabajo y estrés. Por eso, porque las últimas semanas han sido agotadoras, el pasado fin de semana nos regalamos una tarde de relax, que en Sundsvall solo puede tener un nombre: Himlabadet. Así que he pensado que sería una buena excusa para volver por el blog, porque es uno de los sitios típicos para escapar del estrés a la manera sueca. ¡No hay nada que una buena sauna no pueda arreglar!

Himlabadet es una especie de complejo acuático donde se puede disfrutar del agua de distintas maneras. Tiene piscinas interiores para la práctica deportiva o recreativa y una gran piscina exterior con un área recreativa para el verano; un parque de aventuras para los niños; y  -ahora viene la parte que a mi más me interesa-, el Relax. Una zona con distintos tipos de saunas (bastu), piscinas con hidromasajes, un pequeño restaurante, etc.  Vamos... ¡una pasada!

Yo tardé en descubrirlo, llevaba en Sundsvall más de un año la primera que fuimos pero ahora no se me ocurre mejor plan para un "afterwork" un viernes noche. Y eso es justo lo que suele hacerse por aquí de vez en cuando, terminar la semana en el Relax con compañeros de trabajo, amigos o en pareja. Entre nuestros favoritos está la Aufguss-bastu, donde utilizan aceites con distintos aromas sobre las brasas para que después, el chico o la chica encargada reparta el aroma por la sauna con ayuda de una toalla que agita mientras se mueve por la sauna. Y luego está la pequeña piscina exterior con agua caliente, desde donde puedes ver el centro de la ciudad y disfrutar del contraste de temperatura. Si esta experiencia ya es de por sí agradable, lo es más aún cuando hay nieve y corres para meterte dentro de la piscina, con las barandillas semicongeladas y todo nevado a tu alrededor. Por eso también nos hacía especial ilusión ir la semana pasada, fue nuestra primera vez nevada. Solo como nota curiosa: como la cabeza se queda normalmente fuera del agua, el pelo comienza casi a congelarse y cruje cuando lo tocas. Por eso de vez en cuando había que remojarlo con el agua caliente. 


Desgraciadamente no se puede hacer fotos así que pongo una imagen de su web para poder enseñar el interior y una del exterior que hice con el móvil. En fin, que salimos relajados y con la piel de un bebé ;D. Por lo demás,tampoco  hemos hecho nada interesante, hay poco que contar, rutina y trabajo estos días en Sundsvall :S.




15 dic 2014

De compras navideñas en Sundsvall


Para mi, que paso las Navidades en España, el momento que más disfruto de estos momentos prenavideños en Suecia es, sin duda, el mercado de Navidad. Lo espero todo el año y cuando por fin llega tengo la sensación de que ese fin de semana vuela. Así que mientras ya voy pensando en preparar las maletas para volver a casa, dejo por aquí algunas fotos del julmarknad de este año, que se celebró los días 6 y 7 en Norra Berget.

Por cierto que, definitivamente, yo siento que nos han estafado con eso de las Navidades blancas. Nada de nada, ni una nevada en condiciones y ya estamos a quince de diciembre. En algunas zonas se ve una ligera capa blanca que no es más que el resultado de la helada de la noche anterior o del aguanieve. Así que, sin estrenar aún nuestras botas de nieve ni el equipamiento de frío extremo, pusimos dirección a la montaña norte. 


Y yo no puedo evitar que me encante. Primero por el entorno, después por el encanto de esos pequeños puestos artesanales y, por último, por el ambiente. Así que paseamos un poco, nos tomamos una sopita caliente para recuperar la sensibilidad en las extremidades y echamos un buen rato. Aunque a mi me sigue extrañando que solamente lo pongan durante un fin de semana, desde luego yo repetiría con gusto la visita pero ya habrá que esperar al próximo año. 


Y con estas fotitos me despido, con la intención de compartir el aroma de un glögg caliente con galletas de jengibre, las risas de los niños correteando entre los puestos, la calidez de unos guantes lana tejidos a mano...y, en general, un poquito del espíritu navideño sueco.  

14 dic 2014

Santa Lucía en el nuevo puente de Sundsvall


Hoy tocaría hablar de Santa Lucía pero me resisto un poco porque en realidad este año me ha tocado trabajar el fin de semana y no he podido acercarme a la iglesia, ni he podido hacer ninguna foto. Pero supongo que habrá sido parecido a lo que ya conté el año pasado aquí. Sin embargo si quería comentar una cosita del día de ayer. Resulta que Sundsvall había preparado un evento especial para este año en el día de Santa Lucía. Hace poco han inaugurado un gran puente en Sundsvall, una obra gigantesca que nos llamó mucho la atención cuando estábamos recién llegados y nos intentaban explicar que era para aligerar el tráfico del centro de la ciudad."¿Tráfico?, ¿pero qué tráfico almas de cántaro?", pensábamos nosotros asombrados. Porque después de nuestros últimos años de atascos madrileños este gigantesco puente en una ciudad relativamente pequeña como Sundsvall parece un poco excesivo. Pero bueno, el caso es que aquí todos están muy orgullosos del puente y para demostrarlo el municipio citó a los vecinos allí para superar un récord mundial: el luciatåg más largo, que es algo así como el desfile de Santa Lucía más largo, con mucha gente en fila portando velas o antorchas variadas detrás. 

Y para que después digan que los españoles nos apuntamos a un bombardeo... pues los suecos no se quedaron atrás y se juntaron casi quince mil personas. ¡Ahí es nada! Yo me lo perdí, pero dejo algunas fotos del periódico local porque este ha sido el acontecimiento del fin de semana en este pequeño rincón de Suecia ;).



10 dic 2014

La cita de los Premios Nobel



Me atrevería a decir que diciembre es el mes grande de los suecos. No se me ocurre otro que acumule tantos eventos y fiestas importantes. Adviento, Santa Lucía, Navidad y lo que hoy me trae por aquí, la entrega de los Premios Nobel (Nobelpriset). Aunque suene a un evento más bien académico, aquí se vive también como un acontecimiento social. La televisión nacional retransmite la gala en directo, se habla sobre los vestidos de gala que pasan por la alfombra roja, se hacen reportajes sobre la preparación de la cena de gala, se opina sobre el menú y, por supuesto, se cotillea sobre la familia real sueca. Así que el día 10 de diciembre es un día grande aquí.

Mientras escribo esto lo estoy siguiendo por televisión, aunque debería estar corrigiendo exámenes :S. Están comentando las joyas que lucen las mujeres de la familia real. Por un día se ha dejado de lado la política, porque en los últimos días este es el monotema. Al gobierno le ha salido cara la minoría y finalmente se han convocado nuevas elecciones para marzo. Y esta situación no tiene precedentes en Suecia y hace que hasta los suecos, poco dados a hablar de política, se animen a comentar la situación durante el fika. Pero bueno, voy a volver a los Nobel. La ceremonia se celebra en el Konserthuset de Estocolmo. y es el rey el que hace entrega de los mismos. A excepción del Premio Nobel de la Paz (fredpriset), que se entrega en la vecina Oslo.


Yo no soy experta en estos premios, ni mucho menos, pero éste último me ha parecido especialmente interesante este año porque se lo han concedido a Malala Yousafzai, la joven paquístani de 17 años que utilizó la educación para desafiar a los talibanes. Lo comparte con Kailash Satvarthi, un activista indio con una larga trayectoria luchando por los derechos de los niños. El resto, como me pasa cada año, me son totalmente desconocidos. Salvo de el literatura, que este año ha sido para el francés Patrick Modiano, ¡Por fin se lo dan a alguien que he leído!

Poco se podía imaginar el sueco Alfred Nobel que más de un siglo después, su legado seguiría dando que hablar a nivel internacional. El que fuera inventor de la dinamita dejó estipulado en su testamento que quería dedicar su dinero a premiar a los físicos, químicos, médicos, etc que realizaran algún descubrimiento relevante para la Humanidad. Algunos dicen que así aplacó su mala conciencia por su aportación a la industria armamentística. La primera vez que se entregaron los premios fue en un ya bastante lejano 1901.


Y me despido -cómo no- con un cotilleo :P. La ceremonia de este año ha sido el debút oficial de la pareja del príncipe Carlos Felipe de Suecia, Sofia Hellqvist. Una relación un tanto polémica porque la chica es una modelo que además ha participado en un reality de televisión llamado Paradis hotel. A pesar de todo, la pareja ha anunciado su boda para el verano y ya se deja ver en los grandes eventos oficiales. 

8 dic 2014

Julbord: la comida de Navidad en Suecia


No me he dado ni siquiera cuenta y la Navidad no es que esté a la vuelta de la esquina, es que ya ha llamado a la puerta y entrado en las casas y yo casi no me he enterado. Estos últimos días son de esos en los que te gustaría añadirles horas al reloj, quieres llegar a todo y no, no se puede. Así que mientras espero el respiro de las vacaciones navideñas, termino mi curso de sueco y apuro las últimas horas de trabajo del año, ya he decidido que tengo que despertar el espíritu navideño. 

Hace un par de semanas fue el lyslördag, pero ya comenté aquí en qué consistía y este año ha sido un poco más de lo mismo. Igual que el Adviento, que lo hemos empezado hace dos domingos. Pero como hay que seguir probando cosas nuevas, este año no hemos dejado pasar la ocasión de estrenar la julbord o mesa de Navidad sueca. ¿Y qué es eso? Pues ahora lo cuento, pero antes algunas fotos para ir ambientándonos  ;).



La julbord o "mesa de Navidad" si lo traducimos es un bufé con la comida típica de Navidad sueca. Así que si en España nos vamos de comida de Navidad y probamos las especialidades de cada restaurante pues aquí la gente hace lo mismo pero para comer esos platos que no pueden faltar en la Nochebuena (julafton). Cada restaurante le da por supuesto su toque personal, tanto a la comida como a la decoración pero más o menos los platos son los mismos con mayor o menor variedad. 


¿Y cuál es exactamente la comida típica? Pues básicamente, arenques (sill) con diferentes aliños y salsas; salmón (lax) servido en todas sus vertientes; quesos;ensaladas de remolacha y col; el famoso jamón de Navidad; carne de reno; albóndigas y Janssons Frestelse, un plato a base de anchoas, patatas y nata.

Y que no se olviden los postres. ¡Qué pena que llegamos tan llenos!Lo que más me gusto fue el ris a la malta, que a mi me recuerda un poco a nuestro arroz con leche pero que esta vez estaba como esponjoso y muy suave.¡Solo de acordarme me entran ganas de repetir!

Nosotros, por ser nuestra primera julbord, fuimos a un sitio especial que queda un poco lejos pero que es, cuánto menos, diferente. Un restaurante que era una mezcla entre la casa de la abuela -abuela sueca en este caso- y museo de antigüedades. Se llama Idyllen y allí disfrutamos de un ambiente tranquilo ya acogedor en compañía de nuestros amigos Lina y Niklas. A él, le tocó explicarnos los entresijos de la julbord; que sí primero el arenque, después el salmón (lax). Más tarde vienen los calientes, donde no pueden faltar las albóndigas (köttbullar), que sí hay un chupito especial que se toma para acompañar el arenque (snaps), cerveza especial de Navidad (julöl)... Por cierto, que no quiero que se me olvide comentar que también los suecos tienen sus platos extravagantes. Los pies de cerdo, lengua de toro o el corazón de reno son algunos ejemplos. Yo admito que me abstuve, que estas cosas prefiero ahorrármelas tanto en España como en Suecia ;P.



Una noche estupenda, una comida deliciosa y un sitio tan peculiar como especial. Pero como siempre, lo mejor es la compañía. Reto de la julbord superado... ¡y hemos puesto el listón muy alto para el año que viene!Solo me queda decir: GOD JUL!

PD. Como notal final, solo añadir que estuvimos cuatro horas comiendo. Sí, sí, no me he equivocado al escribir y no hablo de sobremesa ni nada por el estilo... Solo comer, descansar, hacer hueco y comer de nuevo. Y claro, el efecto nos duró hasta el día siguiente :).