15 dic. 2014

De compras navideñas en Sundsvall


Para mi, que paso las Navidades en España, el momento que más disfruto de estos momentos prenavideños en Suecia es, sin duda, el mercado de Navidad. Lo espero todo el año y cuando por fin llega tengo la sensación de que ese fin de semana vuela. Así que mientras ya voy pensando en preparar las maletas para volver a casa, dejo por aquí algunas fotos del julmarknad de este año, que se celebró los días 6 y 7 en Norra Berget.

Por cierto que, definitivamente, yo siento que nos han estafado con eso de las Navidades blancas. Nada de nada, ni una nevada en condiciones y ya estamos a quince de diciembre. En algunas zonas se ve una ligera capa blanca que no es más que el resultado de la helada de la noche anterior o del aguanieve. Así que, sin estrenar aún nuestras botas de nieve ni el equipamiento de frío extremo, pusimos dirección a la montaña norte. 


Y yo no puedo evitar que me encante. Primero por el entorno, después por el encanto de esos pequeños puestos artesanales y, por último, por el ambiente. Así que paseamos un poco, nos tomamos una sopita caliente para recuperar la sensibilidad en las extremidades y echamos un buen rato. Aunque a mi me sigue extrañando que solamente lo pongan durante un fin de semana, desde luego yo repetiría con gusto la visita pero ya habrá que esperar al próximo año. 


Y con estas fotitos me despido, con la intención de compartir el aroma de un glögg caliente con galletas de jengibre, las risas de los niños correteando entre los puestos, la calidez de unos guantes lana tejidos a mano...y, en general, un poquito del espíritu navideño sueco.  

14 dic. 2014

Santa Lucía en el nuevo puente de Sundsvall


Hoy tocaría hablar de Santa Lucía pero me resisto un poco porque en realidad este año me ha tocado trabajar el fin de semana y no he podido acercarme a la iglesia, ni he podido hacer ninguna foto. Pero supongo que habrá sido parecido a lo que ya conté el año pasado aquí. Sin embargo si quería comentar una cosita del día de ayer. Resulta que Sundsvall había preparado un evento especial para este año en el día de Santa Lucía. Hace poco han inaugurado un gran puente en Sundsvall, una obra gigantesca que nos llamó mucho la atención cuando estábamos recién llegados y nos intentaban explicar que era para aligerar el tráfico del centro de la ciudad."¿Tráfico?, ¿pero qué tráfico almas de cántaro?", pensábamos nosotros asombrados. Porque después de nuestros últimos años de atascos madrileños este gigantesco puente en una ciudad relativamente pequeña como Sundsvall parece un poco excesivo. Pero bueno, el caso es que aquí todos están muy orgullosos del puente y para demostrarlo el municipio citó a los vecinos allí para superar un récord mundial: el luciatåg más largo, que es algo así como el desfile de Santa Lucía más largo, con mucha gente en fila portando velas o antorchas variadas detrás. 

Y para que después digan que los españoles nos apuntamos a un bombardeo... pues los suecos no se quedaron atrás y se juntaron casi quince mil personas. ¡Ahí es nada! Yo me lo perdí, pero dejo algunas fotos del periódico local porque este ha sido el acontecimiento del fin de semana en este pequeño rincón de Suecia ;).



10 dic. 2014

La cita de los Premios Nobel



Me atrevería a decir que diciembre es el mes grande de los suecos. No se me ocurre otro que acumule tantos eventos y fiestas importantes. Adviento, Santa Lucía, Navidad y lo que hoy me trae por aquí, la entrega de los Premios Nobel (Nobelpriset). Aunque suene a un evento más bien académico, aquí se vive también como un acontecimiento social. La televisión nacional retransmite la gala en directo, se habla sobre los vestidos de gala que pasan por la alfombra roja, se hacen reportajes sobre la preparación de la cena de gala, se opina sobre el menú y, por supuesto, se cotillea sobre la familia real sueca. Así que el día 10 de diciembre es un día grande aquí.

Mientras escribo esto lo estoy siguiendo por televisión, aunque debería estar corrigiendo exámenes :S. Están comentando las joyas que lucen las mujeres de la familia real. Por un día se ha dejado de lado la política, porque en los últimos días este es el monotema. Al gobierno le ha salido cara la minoría y finalmente se han convocado nuevas elecciones para marzo. Y esta situación no tiene precedentes en Suecia y hace que hasta los suecos, poco dados a hablar de política, se animen a comentar la situación durante el fika. Pero bueno, voy a volver a los Nobel. La ceremonia se celebra en el Konserthuset de Estocolmo. y es el rey el que hace entrega de los mismos. A excepción del Premio Nobel de la Paz (fredpriset), que se entrega en la vecina Oslo.


Yo no soy experta en estos premios, ni mucho menos, pero éste último me ha parecido especialmente interesante este año porque se lo han concedido a Malala Yousafzai, la joven paquístani de 17 años que utilizó la educación para desafiar a los talibanes. Lo comparte con Kailash Satvarthi, un activista indio con una larga trayectoria luchando por los derechos de los niños. El resto, como me pasa cada año, me son totalmente desconocidos. Salvo de el literatura, que este año ha sido para el francés Patrick Modiano, ¡Por fin se lo dan a alguien que he leído!

Poco se podía imaginar el sueco Alfred Nobel que más de un siglo después, su legado seguiría dando que hablar a nivel internacional. El que fuera inventor de la dinamita dejó estipulado en su testamento que quería dedicar su dinero a premiar a los físicos, químicos, médicos, etc que realizaran algún descubrimiento relevante para la Humanidad. Algunos dicen que así aplacó su mala conciencia por su aportación a la industria armamentística. La primera vez que se entregaron los premios fue en un ya bastante lejano 1901.


Y me despido -cómo no- con un cotilleo :P. La ceremonia de este año ha sido el debút oficial de la pareja del príncipe Carlos Felipe de Suecia, Sofia Hellqvist. Una relación un tanto polémica porque la chica es una modelo que además ha participado en un reality de televisión llamado Paradis hotel. A pesar de todo, la pareja ha anunciado su boda para el verano y ya se deja ver en los grandes eventos oficiales. 

8 dic. 2014

Julbord: la comida de Navidad en Suecia


No me he dado ni siquiera cuenta y la Navidad no es que esté a la vuelta de la esquina, es que ya ha llamado a la puerta y entrado en las casas y yo casi no me he enterado. Estos últimos días son de esos en los que te gustaría añadirles horas al reloj, quieres llegar a todo y no, no se puede. Así que mientras espero el respiro de las vacaciones navideñas, termino mi curso de sueco y apuro las últimas horas de trabajo del año, ya he decidido que tengo que despertar el espíritu navideño. 

Hace un par de semanas fue el lyslördag, pero ya comenté aquí en qué consistía y este año ha sido un poco más de lo mismo. Igual que el Adviento, que lo hemos empezado hace dos domingos. Pero como hay que seguir probando cosas nuevas, este año no hemos dejado pasar la ocasión de estrenar la julbord o mesa de Navidad sueca. ¿Y qué es eso? Pues ahora lo cuento, pero antes algunas fotos para ir ambientándonos  ;).



La julbord o "mesa de Navidad" si lo traducimos es un bufé con la comida típica de Navidad sueca. Así que si en España nos vamos de comida de Navidad y probamos las especialidades de cada restaurante pues aquí la gente hace lo mismo pero para comer esos platos que no pueden faltar en la Nochebuena (julafton). Cada restaurante le da por supuesto su toque personal, tanto a la comida como a la decoración pero más o menos los platos son los mismos con mayor o menor variedad. 


¿Y cuál es exactamente la comida típica? Pues básicamente, arenques (sill) con diferentes aliños y salsas; salmón (lax) servido en todas sus vertientes; quesos;ensaladas de remolacha y col; el famoso jamón de Navidad; carne de reno; albóndigas y Janssons Frestelse, un plato a base de anchoas, patatas y nata.

Y que no se olviden los postres. ¡Qué pena que llegamos tan llenos!Lo que más me gusto fue el ris a la malta, que a mi me recuerda un poco a nuestro arroz con leche pero que esta vez estaba como esponjoso y muy suave.¡Solo de acordarme me entran ganas de repetir!

Nosotros, por ser nuestra primera julbord, fuimos a un sitio especial que queda un poco lejos pero que es, cuánto menos, diferente. Un restaurante que era una mezcla entre la casa de la abuela -abuela sueca en este caso- y museo de antigüedades. Se llama Idyllen y allí disfrutamos de un ambiente tranquilo ya acogedor en compañía de nuestros amigos Lina y Niklas. A él, le tocó explicarnos los entresijos de la julbord; que sí primero el arenque, después el salmón (lax). Más tarde vienen los calientes, donde no pueden faltar las albóndigas (köttbullar), que sí hay un chupito especial que se toma para acompañar el arenque (snaps), cerveza especial de Navidad (julöl)... Por cierto, que no quiero que se me olvide comentar que también los suecos tienen sus platos extravagantes. Los pies de cerdo, lengua de toro o el corazón de reno son algunos ejemplos. Yo admito que me abstuve, que estas cosas prefiero ahorrármelas tanto en España como en Suecia ;P.



Una noche estupenda, una comida deliciosa y un sitio tan peculiar como especial. Pero como siempre, lo mejor es la compañía. Reto de la julbord superado... ¡y hemos puesto el listón muy alto para el año que viene!Solo me queda decir: GOD JUL!

PD. Como notal final, solo añadir que estuvimos cuatro horas comiendo. Sí, sí, no me he equivocado al escribir y no hablo de sobremesa ni nada por el estilo... Solo comer, descansar, hacer hueco y comer de nuevo. Y claro, el efecto nos duró hasta el día siguiente :).